Sonia Wilt del Villar | Usemos la RABIA para conocernos mejor (1)
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Usemos la RABIA para conocernos mejor (1)

La RABIA (la ira) es una emoción intensa y con mala fama. Para muchas personas, constituye un problema serio. No nos resulta fácil confesar que sentimos rabia, y más complicado y aceptable es manifestarla. Es algo considerado negativo y así nos lo enseñaron, especialmente a las mujeres, a las que se nos educa e insta a ser amables y a reprimir nuestra rabia, a no ser agresivas. En general, a todos, se nos ha educado para entender la rabia como una emoción destructiva que tenemos que evitar a toda costa.

Nuestro aprendizaje a lo largo de la vida y nuestra experiencia con la rabia, han ido encaminados a temerla, rechazarla, desviarla hacia nosotros o hacia una dirección equivocada. Hemos aprendido a que nuestra rabia no tenga consecuencias y a decirnos que no tenemos justificación para sentirnos así.

Sin embargo, lo que quería exponer en este preámbulo a varios escritos que estoy preparando, es que todas nuestras emociones son importantes y todas tienen algo que comunicarnos. Nuestra rabia nos dice que algo, lo que sea, no está funcionando como debería. Nos facilita contactar con nuestros límites y dejarlos claros; nos muestra cuándo algo nos está superando y cuándo estamos desbordados. Nos empuja a plantearnos el modificar aquello que no nos gusta o que ha dejado de ser beneficioso para nosotros. También nos ayuda a protegernos y defendernos cuando nos agreden. Es importante pues nos indica que existe un problema del que no nos estamos ocupando.

Visto lo anterior parece que la rabia no es una emoción de la que nos tengamos que deshacer u obviar sin hacer caso; parece que podría ser un punto de partida desde el que comenzar a realizar cambios en nuestra vida. En definitiva, un medio muy interesante y poco conocido para conocernos mejor.

Ahora bien, al ser una emoción intensa, en ocasiones, dañina y destructiva por lo que hacemos dejándonos llevar ciegamente por ella, es importante que aprendamos a relacionarnos cuidadosamente con ella y de una forma constructiva.

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